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1. Nos encontramos conmocionados
por el desastre ecológico que afecta a
los
humedales del Río Cruces, y decepcionados
por la lentitud con que han
actuado las autoridades frente a este hecho. A
fines del mes de octubre se
encendió la alarma pública con la
aparición de decenas de cisnes de cuello
negro muertos o desnutridos, ciegos y con alteraciones
neurológicas
evidentes. Hoy sabemos que este desastre afecta
igualmente a taguas, peces y
coipos, que también se han encontrado muertos.
El Río Cruces había
llegado a ser el lugar de anidación más
importante en
Sudamérica para los cisnes de cuello negro,
un ave migratoria amenazada. Fue
declarado Santuario de la Naturaleza por el Ministerio
de Educación y
Humedal de Importancia Internacional por la Convención
Ramsar en 1981.
Actualmente está además en trámite
de convertirse en Reserva Nacional a
cargo de CONAF. El Santuario y sus cisnes forman
parte de la identidad e
imagen de los Valdivianos, estrechamente ligados
al paisaje fluvial.
Aunque no existe una respuesta
concluyente sobre las causas de este
desastre diversos antecedentes hacen temer que
la Planta Celulosa Valdivia
de la empresa Celulosa Arauco (CELCO) sea la responsable.
Hasta ahora la
única medida pública que hemos conocido
ha sido la contratación por parte de
CONAMA de un estudio que investigue las muertes
de cisnes y otros animales,
contratado a la Universidad Austral de Chile,
y cuyos resultados finales
estarán disponibles en marzo de 2005.
Como valdivianos y habitantes de
localidades cercanas hemos manifestado
públicamente nuestra preocupación
con una marcha de mas de 1.500 personas el
domingo 14 de noviembre y un Cabildo Ciudadano
al que asistieron otras 500
personas el martes 16. A través de estas
acciones, en las que las
autoridades ambientales y regionales no participaron
a pesar de haber sido
expresamente invitadas, hemos solicitado de manera
unánime una medida de
precaución: detener el funcionamiento de
la Planta mientras no se descarte
por completo su eventual responsabilidad en la
muerte del Santuario.
2. Durante el Cabildo Ciudadano
al que convocamos se hizo público un
informe[1] técnico contratado por la CONAMA
Décima Región que detalla 19
irregularidades graves en la construcción
y operación de la Planta El informe se
basa en una inspección en terreno realizada
el 18 de mayo de
2004 en la que participaron diversos servicios
públicos, y sus resultados
son conocidos por las autoridades hace ya 6 meses.
Entre estas irregularidades detectadas por el
informe están:
Descargas directas al Río
Cruces de rebalses de la piscina de
emergencias de residuos líquidos sin tratar
y de 50 litros por segundo de
aguas de refrigeración a elevadas temperaturas,
a través del colector de
aguas lluvia. ¿Desde cuándo está
ocurriendo esta contaminación directa al
Río Cruces con residuos sin el tratamiento
exigido?, ¿desde que la Planta
comenzó a funcionar?, ¿siguen ocurriendo
hoy día?
Una capacidad de producción
instalada de 850 mil toneladas al año
en vez de las 550 mil autorizadas en la resolución
ambiental. Es decir, un
60% más de producción, lo que significa
que un 60% de las emisiones no han
sido aprobadas ni evaluadas en sus posibles impactos.
La existencia de un emisario ilegal,
esto decir, un ducto
clandestino directamente al Río Cruces
que la Planta ha estado utilizado.
¿Qué sale por este emisario?
El informe dice que estas dos últimas modificaciones
del proyecto original
están obligadas a ingresar al SEIA para
una completa evaluación de sus
potenciales impactos ambientales.
El Intendente de la Décima
Región ha reconocido que la Planta aumentó
la
capacidad de producción autorizada aunque
está produciendo sólo las 550 mil
toneladas aprobadas por lo que no habría
riesgo. Por su parte, el Director
Regional de CONAMA ha dicho que se le ha pedido
a la empresa que explique
las situaciones detectadas por el informe. Ambos
han dicho, lo mismo que la
Directora Nacional de CONAMA, que no tienen atribuciones
para solicitar la
paralización de la Planta. Todo esto desde
una oficina o por la prensa,
olvidando por completo la premisa del Presidente
de la República de que sus
autoridades estarían en terreno donde están
los problemas de la gente.
Pero la propia Resolución
Exenta Nº 279 de Calificación Ambiental
con la
que la CONAMA aprobó la operación
de la Planta el 30 de octubre de 1998 le
entrega a las autoridades atribuciones para tomar
medidas inmediatas como
las que pedimos al señalar que[2]:
· "Los efluentes líquidos
del proyecto nunca podrán ser descargados
en el Río Cruces sin tratamiento terciario,
lo que significa que en el caso
de existir una falla que no pueda ser soportada
por el sistema de
almacenamiento temporal u otro procedimiento interno
la planta deberá
detener su funcionamiento".
"Durante la etapa de puesta
en marcha del sistema de tratamiento
de efluentes líquidos, los informes de
monitoreo de la calidad del efluente
deberán ser entregados mensualmente a esta
Comisión, la cual solicitará a
los servicios públicos competentes en esta
materia revisar las condiciones
del funcionamiento de dicho sistema durante este
período, considerando la
calidad y cantidad del efluente. En el caso de
ser necesario, esta Comisión
podrá establecer condiciones o medidas
adicionales de manera de evitar
posibles impacto sobre el río Cruces durante
esta etapa".
Esto sin mencionar otras atribuciones que seguramente
las autoridades
tienen para asegurar nuestro derecho a un medio
ambiente libre de
contaminación, para resguardar la conservación
del humedal del Río Cruces y
proteger la salud de los habitantes de Valdivia
y alrededores.
3. Los ciudadanos y ciudadanas agrupados en la
organización Acción Por Los
Cisnes, que reúne a la más amplia
gama de actores, organizaciones y
personas, formulamos a la Directora Nacional de
la CONAMA, Paulina Saball, y
al Intendente Regional, Patricio Vallespín,
Presidente de la Comisión
Regional de Medio Ambiente de la Décima
Región, Patricio Vallespín, las
siguientes inquietudes que esperamos reciban respuesta
a la brevedad:
¿Por qué la CONAMA
no cumplió con su propia resolución
una vez detectadas
las descargas de residuos líquidos sin
tratar al Río Cruces, exigiendo que
la Planta detenga su operación?
¿Por qué esperó
casi 6 meses para pedirle explicaciones a la empresa
por
graves irregularidades que ameritan su paralización?
¿Por qué no entregó
el informe que identifica y evalúa estas
descargas a
los científicos de la Universidad que ella
misma contrató para estudiar el
desastre en el Santuario?
¿Por qué no ha cumplido
tampoco con la exigencia de que la empresa le
entregue monitoreos mensuales de los efluentes
líquidos, y no
trimestralmente como ha estado ocurriendo?.
¿Por qué, al igual
que lo ocurrido con la misma empresa Celulosa
Arauco en
el proyecto Itata -donde también aumentó
sin autorización ambiental la
capacidad de producción en un 60%- no se
le ha exigido a la Planta Valdivia
que vuelva a ingresar al SEIA a fin de evaluar
con detalle los impactos
asociados a esta modificación significativa
del proyecto original?
CELCO ha sido sancionada por el Servicio de Salud
de Valdivia, por la
Municipalidad de San José de la Mariquina
y por la CONAMA Décima Región.
Otra sanción de la CONAMA está en
curso hoy día, pero ninguna hace
referencia a las graves irregularidades ya señaladas.
En el caso del
proyecto Celulosa Itata CELCO fue sancionada 6
veces en su etapa de
construcción debido a incumplimientos de
la resolución ambiental.
Las multas cursadas, que han fluctuado
entre los 6 y los 15 millones de
pesos, no constituyen una sanción efectiva
y parecen insignificantes para
una empresa que proyecta ser el primer productor
mundial de celulosa en el
2006 y cuyas utilidades -que han aumentando en
más de un 30%- se empinan
sobre los 260 millones de dólares en el
último semestre. Su principal
ejecutivo ha sido elegido como empresario top
del año por sus pares en
Chile, a la luz de estos resultados.
Como chilenos y chilenas vemos
con tremenda preocupación que las
instituciones a cargo de fiscalizar que los proyectos
cumplan con las normas
ambientales están actuando con lentitud
y pasando a llevar sus propias
resoluciones. También nos preocupa que
una empresa chilena que pretende ser
líder mundial sea sancionada en reiteradas
ocasiones por incumplir los
compromisos ambientales con que se han autorizado
dos de sus mayores
inversiones en el país.
Mientras Chile juega en las grandes
lides del comercio un ecosistema en
Valdivia se muere, y junto a él parte de
la identidad y del sistema de vida
de sus habitantes, que no encuentran respuestas
a sus legítimas y
desesperadas interrogantes.
Les pedimos respuesta a nuestras legítimas
interrogantes.
Atentamente,
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